sábado, 23 de julio de 2016

Los japoneses no se quieren casar.

De acuerdo a una encuesta a nivel nacional realizada a jóvenes de 20-25 años, solo el 38.7% de los hombres japoneses quiere casarse en algún momento de sus vidas. Es decir, 6 de cada 10 japoneses no tienen planes de casarse.

El envejecimiento de la población es el problema social más grande que Japón ha enfrentado desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La población del país ha empezado a decrecer y, de acuerdo a las proyecciones de analistas, si las cosas siguen igual disminuirá de 127 millones de japoneses a 87 millones para el año 2060. 

Hace meses el gobierno publicó los resultados de otra encuesta en la que el 40% de los jóvenes entre 29 y 30 años no estaban interesados en tener una relación romántica.

Las cosas no pintan bien si a cerca de la mitad de los japoneses no les interesa tener novio(a), mucho menos casarse y menos aún en tener hijos.


Actualmente la tasa de nacimiento por pareja en zonas rurales es de 1.4 (llegó a estar apenas abajo de 1 en Tokio durante 2006), mientras que se necesita una tasa de 2.1 para evitar que la población siga disminuyendo. El gobierno del Primer Ministro puso en su agenda un plan de estimulación para subir la tasa de nacimiento a 1.8 por pareja, pero parece un poco difícil de alcanzar.

¿Por qué los japoneses no se quieren casar? De los encuestados, la mayoría sostuvo que sus ingresos no serían suficientes para mantener una familia conservando un buen estilo de vida.



Y es que más del 50% de las japonesas quiere un esposo que gane por lo menos 4 millones de yenes al año, mientras que solo 16% de los japoneses entre 20 y 30 años gana esa cantidad. Los japoneses están encerrados en un círculo vicioso y como salida eligen seguir igual, conservando sus estilos de vida y atendiendo sus hobbies antes de pensar en enfrentarse a los retos que podría causar un matrimonio.

Parece que el envejecimiento de la población seguirá siendo un problema que no se solucionará desde adentro. ¿Será que a Japón no le quedará otra opción más que abrir sus puertas a los migrantes? Es una medida que a los japoneses no les gusta nada y que, en mi opinión, traería más problemas que soluciones debido a la homogeneidad de la sociedad nipona.

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