martes, 16 de mayo de 2017

Matsushima, las 260 islas de Tohoku.

Matsushima es una bahía situada en la prefectura de Miyagi, a 365 kilómetros al norte de Tokio. Es famosa por ser uno de las tres escenarios naturales más notables de Japón.


La bahía está rodeada por 260 islas de todos tamaños que tienen pinos japoneses (de ahí su nombre: matsu 松 = pino ; shima 島 = isla).


En todos lados presumen ser parte de los Nihon-sankei.

Una de las figuras emblemáticas de la región es el samurai Date Masamune, que desde el inicio se apostó en la región ganando tierras y poder. Tuvo que apoyar a las fuerzas de Toyotomi Hideyoshi para derrotar al clan Hojo en Odawara, pero después se unió a Tokugawa Ieyasu para ayudar en la victoria de Sekigahara. Le fueron entregados los territorios de Sendai, en donde estableció su castillo y residencia.

Masamune esté en todos lados en Matsushima.

Ayudó a la conversión de varios al cristianismo pues se identificó con esta religión. Hizo lazos de amistad con evangelizadores españoles y buscó hacer comercio con México, pero después se arrepintió cuando el gobierno ordenó la persecución a los cristianos.

Matsushima fue golpeado por el gran tsunami del 2011 y aquí está una marca de la altura que alcanzó el mar en aquel trágico momento.

En la puerta del restaurante se de la marca de color blanco.

La comida más famosa de Matsushima es la lengua de res estilo Sendai.

Puente rojo que lleva a la isla de Oshima.


Puente rojo que lleva al templo de Godaigo.

Vista de Oshima desde Godaigo.

Detalle del techo de Godaigo.


Zuiganji es el templo más importante de la zona. Su salón principal es tesoro nacional y en la entrada hay cuevas en donde los monjes vivían y oraban. Fue fundado en el año 828 por Ennin pero los edificios actuales fueron construidos por orden de Date Masamune en 1609.

Cuevas a la entrada del templo. No se puede acercar porque aún están haciendo reparaciones por los daños del tsunami de 2011.


Chimenea de la cocina del templo.

Salón principal del templo.


Interior de la cocina.


Pequeños Daruma en uno de los rincones del templo.

Hay varias maneras de disfrutar las islas. Nosotros tomamos este barco para recorrer algunas de ellas desde el mar.

Los túneles de esta isla simulan tres campanas bunshyo estilo japonés.
  
Detalle de las tres campanas bunshyo

Y esta se dice que representa a un antiguo rey Nio que protege a la isla.

Nos alojamos en un ryokan con una vista impresionante de las islas.

Habitación del ryokan. Piso de tatami, mesa baja y puertas corredizas.

La vista desde nuestra habitación estaba padrísima.



Pescado blanco.

Calamares con salsa de soya.

Sashimi.

Caracoles marinos en su concha.
El postre.




:)

El tsunami no dañó mucho a Matsushima porque su orgullo, las 260 islas, fueron también su escudo en contra de la ola que trajo destrucción y tragedia a las ciudades vecinas. 

Aunque nosotros fuimos por carretera, se puede llegar a Matsushima fácilmente desde Tokio tomando el tren bala hasta Sendai y un tren local hasta la estación de Matsushima, todo por líneas JR. El trayecto completo dura poco menos de 150 minutos. 

jueves, 11 de mayo de 2017

Shibazakura en Tochigi

La shibazakura 芝ざくら es una flor originaria de América del Norte y es llamada así debido a que sus pétalos recuerdan a los cerezos de abril. Se trata de una planta que crece a finales de abril y presenta variedades rosas, lilas, blancas y azules que naturalmente crece como el césped (芝).

Este año fuimos a uno de los parques de Tochigi (a una hora y media de Tokio en tren) para ver las 300,000 flores que se extienden en el campo, simulando una alfombra de distintos colores.









Koi-nobori, para festejar a los niños (el 5 e mayo fue día del niño).


Con estas flores aprovecho para desear feliz día de las madres a las mamás de México (que ya lo están celebrando) y de Japón, que lo celebrarán este domingo.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Cada vez hay menos niños en Japón

El 5 de mayo fue día del niño en Japón y el Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones mostró algunos datos relacionados con el tema.

En Japón hay poco más de 15 millones de niños menores de 14 años, lo que representa el 12.4% del total de la población (en México los niños de esta edad son aproximadamente el 28% del número total de mexicanos). La cifra ha disminuido consecutivamente desde 1981.


Es verdad que en las calles parece haber más niños que en años pasados, pero la realidad es que solo hay 2.94 millones de bebés menores de 2 años en el país.

El problema del envejecimiento de la población es uno de los puntos prioritarios en la agenda del primer ministro Abe, que ha puesto como objetivo tener una tasa de nacimiento de 1.8% para 2025, con el fin de que Japón mantenga una población mayor a 100 millones en los próximos 50 años. Sin embargo, al ritmo actual el país tendrá solo 88 millones en el 2065.

Según datos del Banco Mundial, la disminución del número de niños menores de 14 años es un problema de todos, pero Japón ocupa el último lugar entre los países con más de 40 millones de habitantes y la velocidad del decrecimiento de su población es preocupante.

Hay estímulos por parte del gobierno no solo para tener bebés sino para mejorar el balance entre trabajo y hogar, pero el problema se agrava si los japoneses están perdiendo el interés por vivir en pareja (aquí hay más detalles de esto). 

¿Qué hacer ante un problema así? ¿Cómo convencer a los jóvenes de las supuestas ventajas de formar una familia dentro de una sociedad individualista y consumista? Es un tema complicado con una respuesta vaga que al final de cuentas está adentro de cada persona.




domingo, 7 de mayo de 2017

Sakura 2017 en Kioto.

Kioto fue la capital del Imperio japonés por más de mil años. Es una ciudad llena de historia y belleza, también es una ciudad fina y elegante, delicada como el gusto de los emperadores a través de los años. Se siente un ambiente diferente cuando se está en Kioto.

Estas son algunas de las fotos de la temporada de sakura que terminó hace un par de semanas en esta ciudad.

Paseo del Filósofo, a las afueras de Ginkakuji.


Ginkakuji desde las alturas de Higashiyama.




Pétalos de sakura en el río.


La entrada de Kenninji, en Gion.


La otra flor de Kioto.

Entrada al omotensando de Fushimi Inari Taisha.

Cadenas de mil grullas de papel hechas con técnica origami para pedir que un deseo se haga realidad.

Acercamiento de una de las grullas.

Los estudiantes vienen a esta capilla para pedir éxito en sus exámenes. 


Zorro con sakura a sus espaldas.

Los zorros son mensajeros de Inari.

Detalles de los caminos de torii en Inari.


Una grulla perdida entre los torii y la naturaleza con el toque japonés wabi-sabi.

Kanji de "dios" (kami, espíritu sagrado) escondido entre las piedras.



Las montañas de Arashiyama en Kioto.


El parque de los macacos en libertad que está en Arashiyama.

Hanami en el parque Maruyama de Kioto.


El gran sakura de Maruyama.


Shirakawa, de las calles más bonitas de la ciudad.



Shirakawa justo después del atardecer.

El gran sakura de Maruyama de noche.


Los caminos de Ninnenzaka.

La temporada de sakura terminó. Tenemos temperaturas templadas en la mayor parte del país y las flores han brotado por todos lados. Las montañas se ven verdes nuevamente y en algunos momentos se siente un poco de humedad, señales de que la temporada de lluvias y el verano están acercándose al archipiélago.