Gotokuji, el templo de los gatos.
Hace casi 400 años, un daimyo (samurai dueño de tierras) se refugió de la lluvia debajo de un árbol que estaba cerca de un templo. De pronto, vio a un gato blanco agitando una de sus patas hacia arriba y hacia abajo. Lleno de curiosidad, se acercó a ver al gato y, cuando se alejó del árbol, un relámpago cayó sobre éste. Li Naotaka (el daimyo) quedó agradecido con el gato (que se llamaba Tama) y entró a platicar con el sacerdote del templo Gotokuji. Resultó que el templo estaba en decadencia, el sacerdote apenas tenía dinero para comprar comida para él y compartirla con Tama. Naotaka, como agradecimiento, hizo varias donaciones y el templo recuperó su grandeza para no perderla nunca más. Cuando Tama murió, fue enterrado en el cementerio del templo, dando origen al significado del famoso manekineko. Hoy, los que tienen algún deseo o necesidad y confían en este amuleto, vienen a Gotokuji y ofrecen una imagen de manekineko. Así como Tama llevó fortuna al templo, así ...