martes, 20 de diciembre de 2016

Kouyou 2016: Nara. 奈良の東大寺の紅葉です。

Este otoño también pudimos visitar el templo Todaiji de Nara. Es impresionante ver cómo cambia el paisaje en cada época del año. 


Los venados del parque Nara cambiarán de pelo en cualquier momento para preparase contra el frío del invierno.




La gran puerta Nandaimon.


Zouchouten, el rey antiguo protector del sur.


La variedad de colores es impactante.







Este es uno de mis dulces favoritos: mochi (pasta de arroz), anko (frijol dulce) y una fresa.


viernes, 16 de diciembre de 2016

Kouyou 2016: Kinkakuji. 金閣寺の紅葉です。

Kinkakuji 金閣寺 fue la villa de descanso de Ashikaga Yoshimitsu, uno de los Shogun más famosos de la historia de Japón. El pabellón de dos niveles que está en el centro del estanque está cubierto con más de 20 kilos de oro de la región de Kanazawa.

También está rodeado de jardines con árboles de arce japonés, por lo que es otro muy buen lugar para disfrutar del kouyou.


Pasillo de aproximación final para la entrada del templo.




Bunshyo rodeado de momiji.


Kinkakuji es espectacular en todas las temporadas del año.



El cielo nublado no impide ver los contrastes de colores dorados y rojos.




Hermosas postales otoñales en Japón.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Shukubo 宿坊: la experiencia de dormir en un templo budista.

Este verano aprovechamos un viaje a Kumamoto para pasar de regreso a Wakayama y vivir la experiencia de alojarse en un templo budista en el monte Koya.

El Shukubo (宿=alojamiento, 坊=monje) surgió hace poco más de mil años cuando algunos templos budistas comenzaron a dar alojamiento a los peregrinos que los visitaban desde tierras lejanas para hacer oración. Se hizo popular en el período Edo (1600 - 1868) y en los últimos años ha ganado fama también entre visitantes extranjeros.

Nosotros escogimos el templo Fumon-in 普門院 , ya que tiene uno de los salones de oración más antiguos de Koyasan y además parecía tener instalaciones cómodas :)

La entrada al edificio exterior del templo.


Salones interiores del templo. 
Las pinturas originales y el estilo de habitación enriquecen la experiencia.

Es poco común encontrar mujeres en este tipo de pinturas, tomando en cuenta que datan de hace alrededor de 450 años. 

Vista desde el pasillo de las habitaciones.

Entrada exterior a uno de los salones de oración.

Entrada en el atardecer.



Pasillos interiores en el primer piso.


Sala de descanso.

Jardín interior diseñado por Enshu Kobori.



Este templo decidió modernizar sus instalaciones. 
El pasillo y las habitaciones parecían de ryokan.

Entrada a la habitación.

Las habitaciones tienen todo lo que ofrece un ryokan, pero generalmente las de shukubo no tienen baño (es compartido).




La calefacción también era muy moderna.

En los shukubo la cena se sirve temprano. Nosotros cenamos a las 17:30.

Solo había dos habitaciones ocupadas y esta es la cena de los otros huéspedes.

Comimos sin platicar en voz alta por la cercanía de las mesas y por el ambiente que se respira. Al final de cuentas es un templo. 

La comida la sirven monjes. 
Este tipo de comida se llama shojin, es lo que comen los sacerdotes, monjes y aprendices.

Shojin no tiene ningún tipo de carne ni pescado. Sin embargo, tiene muchos nutrientes porque las verduras están escogidas con cuidado, buscando que sean nutritivas.

La estética es muy importante. 
Se dice que el shojin es el origen de la comida japonesa tipo kaiseki.

Este tofu se llama koyadofu. Su consistencia es más firme que el tofu normal.

Hasta había oshibori con la impresión del nombre del templo.


El baño estilo ofuro (baño público) con onsen (aguas termales) solo está abierto a cierta hora por la noche. No hay manera de bañarse en la mañana. Así que después de cenar la gente se baña y sale a caminar por las calles de los alrededores.

Al siguiente día por la mañana los huéspedes pueden asistir a las oraciones matutinas, que generalmente empiezan a las 6 am y duran alrededor de 40 minutos. No se puede tomar fotos ni videos, pero es una experiencia muy interesante que hay que vivirla para poder explicarla. En nuestro caso la oración fue conducida por el sacerdote principal y dos monjes flanqueándolo.


El shukubo es recomendable para las personas que quieren pasar una noche tranquila en un ambiente de tranquilidad. Como extranjero creo que es como dormir en un museo, porque por todos lados hay cosas que parecen salidas de una película.


:)