viernes, 8 de mayo de 2015

Castillo de Himeji

Himeji-jo es el castillo feudal más grande de Japón, el mejor preservado y sin duda uno de los más imponentes. 


Recientemente se terminó con un período de mantenimiento y renovación que duró más de tres años y ahora sus torres principales lucen mejor que nunca.
 




El castillo de Himeji es el único que nunca fue quemado ni tomado por ningún ejército enemigo. Contaba con los más sofisticados y creativos sistemas de defensa de la época:

Se sitúa en medio de un valle, por lo que cualquier ataque masivo enemigo se veía venir desde lejos y daba tiempo a los samurai para levantar las defensas.

Tiene varias puertas reforzadas y para llegar a ellas hay que subir caminos y veredas. Esta es una de las principales, llamada "la puerta del diamante"

Tiene varias torres de vigilancia que se sitúan en todos los flancos del castillo.

Torre de vigilancia.

Torre de vigilancia.

Su interior está lleno de caminos estrechos y algunos de ellos no llevan a ningún lado. Es decir, adentro hay veredas y no todas llevan a la entrada de las torres principales, así que aunque un ejército pasara el estanque, cruzara el puente y venciera las defensas de una puerta, tenía que enfrentarse a veredas estrechas y laberintos, rodeados de paredes con samurai lanzando flechas.

Fila para entrar a la torre principal en un día de temporada alta, llena de turistas que lograron penetrar la puerta del diamante :)

Vereda que no lleva a ningún lugar.

Además, las paredes de todo el castillo están llenas de más de mil de estos orificios con forma de triángulos, círculos y rectángulos, por lo que los defensores podían disparar rifles y lanzar flechas a los enemigos. 

Es prácticamente imposible atinar desde abajo a la persona que está del otro lado disparando con un rifle. Además, las paredes del castillo están construidas con una mezcla de materiales que no pueden ser atravesados por balas.

Grosor de la pared y detalle de uno de los más de mil "sama" distribuidos a lo largo de las paredes.

Sakura

El castillo fue imbatible durante todos los períodos por los que pasó.

Una de las claves para que el castillo se mantuviera invencible fue la existencia de bodegas inmensas para guardar provisiones (arroz, vegetales, etc), así como la ingeniosa idea de contar con un pozo de agua que no se comunicaba con ningún manantial del exterior. En muchas ocasiones, cuando un castillo se encontraba sitiado y el enemigo no podía entrar, envenenaban el agua y entonces los defensores del castillo morían envenenados. En Himeji esto no podía pasar.

La visita al castillo de Himeji y al jardín Kokoen se puede hacer fácilmente como parte de un viaje de un día, saliendo desde Osaka, Kioto o Hiroshima y regresando a alguna de esas ciudades, aunque también resulta interesante quedarse una noche en la ciudad para sentir la calma por las noches y disfrutar de las vistas nocturnas del castillo.

Había ido varias veces al castillo de Himeji cuando vivía en Osaka, y no habpia regresado desde que empezó la remodelación. Una cosa que no me convenció del todo es que quitaron todas las cosas interesantes que había en el interior de las torres: las paredes estaban llenas de lanzas y rifles, de la misma forma que se encontraba cuando servía de armería. Además, habían exposiciones de cascos y armaduras de algunos de los samurai que defendieron al castillo. Sin embargo, ya no hay nada de esto... espero que pronto lo vuelvan a poner.

El día que tomé estas fotos era parte de las vacaciones de año nuevo chino, por lo que estaba lleno de turistas y había que hacer una fila de una hora para poder subir. Si se visita con tiempo limitado, es mejor no subir y aprovechar el tiempo en el jardín Kokoen.


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