viernes, 18 de mayo de 2018

La zona rural de Japón 田舎

Japón está lleno de contrastes, cosas extravagantes, costumbres diferentes y avances tecnológicos que acaparan la atención de muchas personas. Cada vez son más los turistas que vienen a Japón en busca de los lugares famosos, los que salen en la tele o los que están en las guías de turistas.

Aunque las ciudades grandes de Japón poco a poco (muy poco a poco) han adoptado estilos y costumbres del occidente que hacen que los viajeros se sientan menos amenazados por las diferencias culturales, todavía queda un gran porcentaje del territorio japonés que está escondido de los ojos de los visitantes extranjeros.



El otro lado de Japón está en sus zonas rurales, en el "inaka". La mayor parte del territorio japonés es inaka, y es ahí en donde todavía se puede percibir la atmósfera del país que estuvo aislado del mundo por más de 200 años en la época moderna. El Japón milenario, el de antes, el que conserva la magia del pasado y el esplendor del presente.

Casas con más de 100 años de antiguedad, arrozales y Jizo cuidando los caminos.

Antigua casa acodiconada como restaurante de comida japonesa.

Entrada del restaurante.

Este post lo escribo desde Hitoyoshi, un pequeño y pintoresco poblado al sur de la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, a 1,300 km de Tokio.



Parece sacado de alguna película de Ghibli.

Naturaleza, tranquilidad y armonía.

Si se es amante de la cultura japonesa y se quiere pasar tiempo en lugares en los que huele al Japón de antes entonces el inaka es una visita imperdible.
   

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