La importancia del silencio en Japón 沈黙

Es muy común estar en un tren lleno de gente en Japón y ser capaz de escuchar solo la respiración de la gente. Es impresionante estar caminando en un pasillo rodeado de cientos de personas y solo escuchar el golpeteo de los zapatos en el piso; es increible estar comiendo el desayuno en un restaurante lleno de comensales y no escuchar una sola voz. Así es Japón, es un país en el que el silencio es una parte muy importante de la cultura.

Vagón lleno pero nadie habla.

¿Por qué los japoneses aprecian tanto al silencio? 

Desde el año 300 a.C. Japón se convirtió en una sociedad basada en el grupo (y no en el individuo), y para mantener la estabilidad del grupo trataron de evitar conflictos a toda costa. El silencio es muy útil para lograr esto, ya que es mejor no decir nada a decir algo que contraponga las opiniones de la mayoría de los miembros de la comunidad. El silencio auxilia en el mantenimiento de la armonía grupal. Así que muchas veces ellos no dicen nada para evitar herir los sentimientos de alguien o generar problemas entre las personas. Los japoneses tienen nombre para todo, y este tipo de silencio se llama 沈黙 (chinmoku).

Gente esperando cruzar la calle, sin decir nada.

Otra causa de que el silencio sea tan valorado proviene del budismo Zen 禅, adoptado por los japoneses alrededor del año 1,100 d.C. Esta rama del budismo se basa en la búsqueda de la simpleza y la búsqueda de la verdad, con un entrenamiento basado en meditación. Sostienen que la verdad no puede ser descrita verbalmente, sino que existe solo en el silencio. Los jardines zen se componen de grava y piedras, y se dice que lo que importa no son las piedras sino los espacios vacíos que hay entre ellas.

Jardín zen de piedras en Kioto.

En el shintoísmo, los santuarios están preparados para atrapar la atención del visitante de manera que se sienta en un lugar místico y tranquilo y pueda encontrar la presencia invisible del kami 神 (encontrar en el vacío lo que no se ve).  

Santuario shintoísta en Kioto.

La música tradicional japonesa tiene muchos intervalos de silencio,  los poemas haikyu son simples y su significado no está escrito, sino que se debe encontrar en lo que no se escribió; para lograr trascender en las artes de shodo 書道 (caligrafía) o arreglo de flores 花道 (kadou) se necesita tener quietud y silencio. Y no me imagino una ceremonia de té con música de fondo.

Fragmento de música tradicional en el que se escuchan pausas continuamente.

Una de las cosas que más trabajo cuesta para encajar en la sociedad japonesa (viviendo aquí) es aprender a convivir con el silencio, y además acostumbrarse a manejarlo con maestría. En los países de occidente (como México), una conversación que está llena de silencios no acaba bien, una reunión familiar sin plática es una pena y un Starbucks silencioso puede resultar hasta sospechoso. Una discusión de pareja en la que haya intervalos de silencio en su clímax puede enojar más que calmar; una pregunta seguida de más de 20 segundos sin respuesta se puede considerar hasta insultante. Aquí no, en Japón todos esos silencios se valen.

¿Cuándo es mejor aplicar un silencio en lugar de responder inmediatamente? ¿En qué momento es mejor dejar de hablar para no generar incomodidad en el ambiente? ¿Cómo saber cuándo conviene callar en lugar de contar un chiste o una anécdota? Los japoneses lo saben bien porque lo aprenden a través de los años, pero para un extranjero puede resultar muy complicado.

La japonesa luce un poco sorprendida por recibir una pregunta en la calle.

Así como los extranjeros que vivimos en Japón debemos adecuarnos, es cierto que también los japoneses, que recién entraron en la era de la globalización, deben aprender que los occidentales saborean distinto el silencio y que en ocasiones usarlo en exceso puede arruinar negocios o desgastar amistades, sobre todo en los escenarios internacionales (universidades, intercambios estudiantiles, realización de negocios, experiencias multiculturales, etc.). Tal vez la ventaja que podrían llevar es que hay una máxima univesal que dice "si no tienes nada bueno que decir, no digas nada". Al final de cuentas parecería más atinado callar que hablar de más aunque los extremos siempre serán peligrosos. 

En los países que he estado no he percibido un aprecio y respeto por el silencio como el que he visto en Japón. ¿Habrá otro lugar en el que el silencio sea parte tan importante de la cultura? 

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