sábado, 19 de julio de 2014

Clínica médica en Japón

Los cambios de estación en Japón vienen acompañados de una serie de dosis de polen de distintas flores nativas que afectan con reacciones alérgicas a los sistema respiratorios no solo de los extranjeros sino también de los japoneses. Esto sucede más notoriamente en los pueblos, en donde el aire es más puro y la naturaleza lo distribuye a placer.

Pues bien, en la última entrada del inviero me dio una alergia más fuerte de lo normal y me llevaron a una clínica. Además de la vez que fui al hospital por varicela en 2006, esta fue la segunda vez que visité una clínica local.

Aquí dejo algunas fotos de cosas que me llamaron a atención:

Así se ve la clínica desde afuera.

En la entrada está el mueble con las sandalias para caminar adentro de la clínica y el típico escalón que divide claramente hasta dónde se pueden usar zapatos. 


El piso era de alfombra, pero también había una sección con tatami, con otro escalón que intrínsecamente indica hasta dónde se pueden usar las sandalias. En el tatami no se usan sandalias.

La tele y un teléfono disponible para emergencias las 24 horas del día, los 365 días del año.

Ya adentro me pusieron a aspirar por nariz y boca una serie de gases. Fíjense en los anuncios, que como siempre son amables y tienen un toque kawaii.

Después de pasar con el médico y obtener la receta, pagamos (alrededor de 800 pesos) y cruzamos la cale para ir a la farmacia de la clínica, que se veía así.

La cruz azul que se ve en la ventana de la derecha (y que aparece en todas las farmacias) siempre me recuerda a mi Cruz Azul :D  :P

Llegando a la farmacia me dieron una tarjetita y me pidieron que llenara una forma.



Después me dieron todas estas medicinas. 
Las bolsitas de la derecha tienen hierbas adentro, y son medicina china, cosa que es común ver en Japón.

Lo interesante es que solo te dan la porción exacta de la medicina (no venden la caja sino que, si la receta dice que son 7 pastillas entonces te dan 7 pastillas) y la ponen adentro de un paquete de papel con las instrucciones que venían en la receta.

Por ejemplo, tenía que tomar 1 pastilla diaria por la mañana, después de los alimentos.

Cada paquetito tenía la foto de la medicina, para evitar confusiones.


Además me dieron otra hoja con la información completa de todas las medicinas que me iba a tomar.


También me dieron un cuaderno para apuntar comentarios y un expediente encuadernado para llevarlo la próxima vez que vaya, si es el caso.

Creo que tanta exageración en las instrucciones se debe a que muchas veces los pacientes con personas de la tercera edad que se pueden confundir fácilmente entre tanta medicina. Japón es un país con un grave problema de envejecimiento de la población, y casi todo está adecuado para las personas de la tercera edad.


1 comentario:

  1. Que increíble blog!! Felicidades por el trabajo invertido y sobretodo e contenido de tu blog!! Es muy grato leerlo

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